Bajo la tenue luz de la luna.
Dos miradas, una razón.
Estaba escrito.
Fue una noche de fe, confianza y polvo de hadas.
Hubo quienes no acudieron.
No se escuchó el tintineo.
Se quedaron en casa.
Lo demás... Quedó entre las sombrías paredes de aquella
habitación.

No hay comentarios :
Publicar un comentario